El profesor de la Universidad del Noreste de China Gong Enpu, quien dirigió al equipo investigador, dijo: “Este descubrimiento aporta información sobre cómo los organismos evolucionaron en la producción de toxinas. Sinornithosaurus tenía largos y acanalados dientes en la mandíbula superior, algo inusual en los dinosaurios y similar a los colmillos de serpientes y lagartos. También tienen una superficie lateral en la mandíbula superior que podría haber albergado una glándula secretora del veneno. Los dientes eran demasiado largos para que el dinosaurio pudiera sólo con ellos atrapar y devorar a su presa"
Basados en esta evidencia, se puede afirmar que este particular dinosaurio era venenoso. De hecho, es el primer reptil venenoso conocido en el linaje que conduce a las aves modernas. Es un pájaro venenoso se mire como se mire, aseguró Larry Martin, paleontólogo y coautor del descubrimiento, que se publico en la famosa revista de la Academia de Ciencias de Estados Unidos.